Chang Mai...jungla, treking y elefantes


Llegamos a Chang Mai despues de un no muy agradable viaje en bus. en este pseito, conocimos a Desiree y Tobias, una pareja de alemanes de lo mas dijecitos y a Claudia otra alemancita que se les habia unido en el viaje hace algunos dias. Decidimos hospedarnos en el mismo lugar para hacer un solo grupo en nuestra siguiente actividad, un treking, que pa los wevones menos letrados vendria siendo algo asi como una caminata a las montanas, en este caso, en la zona norte de Thailandia. En este lugar viven algunas de las tribus originarias y mantienen sus costumbres casi intactas. Durante estos dos dias, ademas de caminar por la jungla, pudimos conocer como vivia la gente y su entorno. Sus casitas estan completamente construidas de de bamboo y su principal actividad es el cultivo de arroz y uno que otro animalillo, aunque el arroz lo cultivan solo para su consumo. En una de estas villas viven aproximadamente ocho familias y todas trabajan juntas y se ayudan entre ellas, osea son como una comunidad hippie pero sin fumar marihuana. Aunque en vez de marihuana he sabido que por aqui o muy cerquita son como lesos pal opio y si no es el opio es el famoso whisky de arroz, algo asi como el sake pero mas flyte...
Otra de las actividades que se pueden realizar por aqui, es pegarse un paseito en elefante, cosa que porsupuesto nosotros hicimos. Estos animalitos son increibles, transmiten una serenidad envidiable, tienen unos ojos muy chiquititos pero que dicen mucho. Nuestro grupo, el mismo del treking o caminata, tomo tres elefantes y coincidio que eran tres hembritas, cual mas linda que la otra. Una, ya mayorcita y un tanto arrugadita, la llevaba, era la mama y sus dos hijas no lo hacian nada de mal, estaban arrugaditas, por supuesto, pero no tanto. A este ramillete de bellas elefantas, que nos hacia pasar un momento increible paseandonos sobre su lomos, se les sumaba un pequenito amigo de solo tres anos llamado "baby boy", hijo de una de las chiquillas y de lo mas simpatico que hay, ganandose el carino de toda la caravana.
A nuestro regreso a Chan Mai, ciudad estrategicamente ubicada como base de operaciones para este tipo de paseitos, nos dedicamos a sociabilizar, comer, pasear en moto por los alrededores, hacer un cursillo express de comida thai y lo mas importante, decidimos adoptar un pequeno "baby boy" de madera de ocho kilos que espera ancioso llegar a su nueva casa en Santiago de Chile...


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